“Nuestra mente está detrás de toda nuestra experiencia” entrevista a Simón Fernández Bianco

portada historias.jpg

Simón, mi amigo desde la infancia. Durante años inseparables, nos hemos vuelto a reencontrar. Siempre ha sido alguien especial. Es una de las personas con más calidad humana que he conocido. Muy extrovertido y generoso. De una mentalidad abierta fuera de lo normal. Desde su convicción ha sabido romper moldes para dedicarse a su pasión, la filosofía budista.

Por circunstancias de la vida no hemos mantenido un contacto seguido durante años, pero los dos sabíamos que siempre íbamos a estar ahí el uno para el otro. Por eso he decidido entrevistarle, creo que no todos los días uno tiene la suerte de compartir tiempo con personas e historias al cuadrado, así que espero que disfrutéis de ella y de todas las que, poco a poco, irán ilustrando esta sección.

pequeña.jpg

Nacido en Barcelona el 28 de agosto de 1978.

Profesion: Psicologo clínico, Psicoterapeuta, Profesor de Meditación y Psicologia budista, traductor de libros budistas.

Estudios: Formado en Meditación, Filosofia y Psicologia budista desde 1994. Monje budista de 2002 a 2007. Masters Program of advanced buddhist philosophical studies del istituto Lama tzongkhapa. Licenciado en Psicologia por la Universitat Oberta de Catalunya.

Quien es Simon Bianco?

En realidad esta pregunta es muy difícil de responder realmente. Tal vez debido a que he dedicado casi enteramente toda mi vida al estudio de la mente desde diferentes perspectivas no puedo evitar cuando oigo una pregunta cómo esta que me evoque un sinfín de ideas, de cómo responderla. Ya que el yo, si se analiza en profundidad, no existe realmente más allá de unos datos subjetivos que se puedan seleccionar para definirlo. En ese caso, voy a intentar definirme siempre seleccionando aspectos muy subjetivos que considero relevantes de mi persona ya que en esencia no somos más que aquello que pensamos que somos. En este sentido pienso que a lo largo de mi vida soy de aquellas personas que ha primado el conocimiento interior antes que el exterior, todo con sus consecuencias para bien y para mal. Hijo de argentinos con ascendencia catalana, andaluza e italiana, nacido en Barcelona entre en contacto con el Budismo Tibetano cuando tenía 16 años a raíz de la visita de SS el Dalai Lama a Barcelona en el año 94. Desde entonces me fascino y me metí de lleno en ello hasta este mismo día. Empecé a estudiar budismo en Barcelona de la mano de diferentes Lamas y profesores de Budismo y viajé a India por primera vez en el 98 a pasar una temporada en un monasterio tibetano, Ganden Shartse. Fue una gran experiencia. A partir de entonces me propuse estudiar budismo de una forma más seria e irme a vivir a la India para estudiar de la mano de grandes Maestros. Deje la carrera de Psicología y mi propio análisis que llevaba años haciendo con mi psicoanalista y me fui a vivir a la India a un monasterio-universidad de la escuela del Dalai Lama llamado Sera Dje. En el 2002 con 24 años me hice monje budista y por consejo de mi maestro Lama Zopa Rimpoché viví un tiempo en un monasterio para occidentales en Francia y posteriormente en Sera Dje. Durante 7 años estuve estudiando y formándome en Budismo principalmente en India y también en Francia e Italia, donde finalmente hice un Master de Filosofía budista. En Italia, decidí colgar mis hábitos de monje, y decidí volver a llevar una vida laica y occidental que considere más adecuada a mi cultura y circunstancias para continuar practicando todo aquello que había aprendido.

Posteriormente volví a mi ciudad natal, Barcelona, y acabé la carrera de Psicología que había dejado de lado y me dedique desde entonces a enseñar meditación, psicología y filosofía budista en diferentes sitios en Barcelona, donde actualmente enseño en el Centro Dharmadhatu, y a trabajar como psicólogo clínico y psicoterapeuta, primero en la Clínica Kur Klinikum en Barcelona y actualmente en mi Consulta privada, donde aplico una terapia propia que combina psicología occidental y budista.

En tu vida de que estas más orgulloso? Te arrepientes de algo?

Estoy muy orgulloso de haber intentado al menos de forma profesional buscar la felicidad dentro de mí, en la mente, que es donde siempre he creído que estaba. Pero me arrepiento enormemente de no haber encontrado tal vez un equilibrio antes de esta última fase de mi vida donde lo he podido encontrar. Fue muy duro cuando volví a vivir en Barcelona después de tantos años fuera dedicándome a encontrar la felicidad dentro de mí a través de la meditación. En un sentido me sentía con más herramientas para ser feliz que mis amigos que habían seguido su vida aquí. Pero por otro, ellos estaban más avanzados que yo materialmente y afiliativamente. Tenían sus trabajos, sus carreras, sus masters, su dinero, su casa, su pareja y sus amigos. En cambio yo era una especie de alien, no tenía trabajo, no tenía novia y ni siquiera sabía cómo ligar. Me quedaba mucho que aprender del mundo exterior. Cosas que eran necesarias y que a la vez deseaba para mi vida. Me causó mucho sufrimiento verme atrás respecto a la gente de mi edad y verme también muy incomprendido por ellos y por la sociedad en general. Afortunadamente conseguí al cabo de los años desarrollarme en ambas cosas. Todavía hoy hay aspectos que me cuestan de la sociedad donde vivo y mi corazón está dividido entre Asia y Occidente.

El momento negativo más impactante en tu vida ha sido…

Diferentes momentos en mi vida han sido muy duros… Algunos relacionados con la salud, otros mal de amores.

Qué paso? Cómo te marco?

Cuando tenía 6 años de edad fui operado del corazón. Tenía Tetralogía de Fallop, y si quería tener una vida larga y saludable debía ser operado. Por suerte la operación fue un éxito y mi corazón está perfecto desde entonces. Pero le vi los ojos a la muerte. Desde entonces siempre la he tenido muy presente en mi vida, sé que vendrá a verme un día y que no sé cuándo será. En lugar de ser algo intelectual, que todos sabemos, se volvió algo vivencial. Es real, la muerte existe y vendrá. Por un lado ha sido difícil superar el miedo pero por otro no dejo de ver la vida como algo precioso.

Te sigue afectando a día de hoy? Cómo?

No. Ya no me da miedo la muerte como entonces.

Qué crees que les hace falta a muchas personas para encarar la vida con mas optimismo? que consejo nos darías?

Principalmente para mí, el mal endémico de esta sociedad moderna en la que vivimos, es la prácticamente total negación de la importancia de la vida interna del individuo. La búsqueda de la felicidad en lo externo meramente, en lo material y superficial. Todos queremos ser felices y nadie quiere sufrir. Cada día, cada hora, cada segundo, la mente innatamente busca estar bien y desea no sufrir. Si tu preguntas a alguien porque trabaja o porque tiene pareja, siempre te dará razones de evitación de sufrimientos y de consumación de felicidad y placer. Por ejemplo, es muy posible que te responda que no quiere vivir en la calle o no quiera estar solo, o que te responda que le gusta el trabajo (le da placer, motivación intrínseca) o que con el dinero se ira a las Bahamas que es lo que más le gusta (motivación extrínseca). Incluso físicamente cambiamos de postura durante el dia basados en el mismo principio. Cuando llevamos un rato de pie nos sentamos porque nos alivia el dolor de estar de pie, cuando nos levantamos por estar cansados de estar durmiendo o sentados, etc. Entonces si el sentido de la vida es la felicidad deberíamos analizar realmente donde está. Normalmente creemos que esta afuera de nosotros, en lo que el budismo llama los placeres mundanos o externos. Pero después de haber comido, viajado, haber hecho el amor, conciertos, deporte, y cien mil cosas mas todavía sufrimos. Todavía no somos felices. Si la felicidad estuviera afuera seria imposible ver a millonarios que tienen todo lo que se puede imaginar, yates, novias, piscinas, comida excelente cada día, fama etc. y que se acaban suicidando. ¿Cómo es posible que alguien teniendo externamente todo lo deseable se suicide? Para suicidarse hay que estar desesperado, hay que sufrir mucho, no? De qué te sirve comer langosta cada día si estas deprimido, si tienes ansiedad, si por dentro tu vida es un infierno? Por tanto, el agente principal del sufrimiento y la felicidad es la mente. Si la mente esta mal, todo lo demás da igual. Nada va a poder hacerte sentir bien. Por el contrario si la mente esta bien, esta feliz, esta llena de factores mentales y emociones causantes de felicidad interna, estás bien aunque lleves una vida muy sencilla materialmente. Yo he visto en india, pobres con una sonrisa en su cara, muy contentos, sin poseer nada mas que un taparrabos, y gente con mucho dinero y muy exitosa externamente profundamente deprimida y miserable. La mente es el fenómeno mas importante de conocer para nuestra vida, ya que es el Dios que decide si sufres o eres feliz, si vives en el infierno o en un paraíso. Los estados mentales además se proyectan en el exterior de tal manera que el estado de tu mente se convierte en el estado de las cosas que te rodean. Cuando estas triste la vida aparece triste a la mente, todo es oscuro, nada tiene sentido. Cuando la mente está contenta, incluso mirar el cielo es agradable. Nuestra mente esta detrás de toda nuestra experiencia.

Te has sentido alguna vez discriminado?

Si, una vez. Cuando viví como monje en el monasterio en el sur de Francia. Cogí un bus con el lama del monasterio para venir a Barcelona. De camino el autobús paro en Girona. Y resulta que llegamos tarde al autobús y el conductor nos insultó diciéndonos que éramos unos ‘hare khrisna’ asquerosos. Me dolió mucho y me sentí como un negro en Alabama. Comprendí el dolor que pueden sentir la gente cuando es discriminada por raza, sexo, país de origen o religión.

Qué te hubiera gustado hacer que ya no podrás?

Todos mis sueños están aún por cumplirse y no tengo ninguno que todavía no pueda lograr. Mi vida consiste en trabajar por ellos, ellos me mantienen con vida.

Qué te genera ansiedad? Cómo lo afrontas?

Hoy día nada me genera ansiedad. A veces cuando tarda mucho un camarero en traerme la comida me pongo un poco inquieto. Lo soluciono no volviendo al restaurante. O pidiendo a otro camarero.

Cómo valoras a la sociedad en la que vivimos? Qué nos falta para que la consideres mejor?

No puedo valorarla peor. Creo que es un error de principio a fin. Es una sociedad donde imperan dos filosofías que se retroalimentan: el materialismo y el materialismo espiritual. El materialismo, como filosofía de vida, buscar la felicidad y el sentido de la vida en lo externo, y en la posesión, la competición, la imagen, en definitiva en el aferramiento, en asir la realidad. Y el materialismo espiritual, la espiritualidad pervertida, convertida en un producto de mercado, que no se sale de lo anteriormente mencionado, sin ninguna profundidad, superficial, competitiva, como un negocio o algo de lo que fardar.

Nos falta educar en las causas auténticas internas de felicidad. En promulgarlas, estudiarlas y practicarlas a fondo. Construir una sociedad que lo premie, lo enseñe, lo valore, y lo trasmita. Una sociedad que se construya a su semejanza.

Si supieras que mañana es tu ultimo día de vida, qué harías? Cómo lo pasarías?

Despedirme de todos y meditar. Moriría meditando. Espero poder morir meditando.

Un libro…

Un libro… Mas alla del materialismo espiritual de Chogyam Trungpa. Una película… la vida es bella de Roberto Benigni. Un plato… unos buenos calçots con Romesco. Alguien a quien admiro… a mucha gente!! El Dalai Lama entre todos. No por ser el Maestro mas importante del Budismo tibetano… es la persona que he visto que mas beneficia al mundo. En todos los sentidos, crea harmonía entre las religiones, enseña el budismo por todo el mundo, ha creado un dialogo con la ciencia, trasmite amor, paz, sabiduría allá donde va. Y nunca descansa para hacer todo ello. No he visto a nadie mejor que él. Un momento perfecto… Con la mujer más especial que pueda haber sin duda.

Entrevista: Sergio Elucam

Mujeres, el privilegio de conectar con ellas

conexion

El pasado jueves 8 de marzo fue el Día Internacional de la Mujer. Con el lema “sin nosotras se para el mundo”, se ha querido reivindicar que, sin el trabajo y los cuidados de las mujeres el mundo sería completamente distinto. Mi reflexión es “yo sí que me hubiera parado sin vosotras”. Y es que a lo largo de estos años sólo veo a mujeres a mi alrededor que han sido claves en mi evolución.

En esta ocasión quiero destacar el papel de la mujer cómo cuidadora. Ya sea a nivel profesional o familiar, en la sociedad en la que vivimos, siempre que hablamos de cuidados, hablamos de mujeres. Habría que plantearse ¿por qué la figura masculina apenas está en estas situaciones, ni en otras muchas y menos si no son remuneradas?

Esto nos debe hacer reflexionar.

Me siento afortunado de haber encontrado en los últimos años, enfermeras, fisioterapeutas, osteópatas, logopedas, etc. prácticamente todas han sido mujeres. Espero poder hablar más en profundidad de muchas de ellas en este blog.

En lo personal han sido muchas las que han dejado huella, si tuviera que asociar las palabras mujer y cuidadora, sin duda, esa es mi madre. Ella me cuidó en mi infancia y tuvo que volver a cuidarme sin esperarlo. Y lo hizo como siempre lo hace todo, con la mayor dedicación, implicación y dando lo mejor que tiene. En los momentos de adversidad conseguía aparentar normalidad. No me dejó decaer ni un instante. Le tocó jugar el papel más desagradecido, el de ponerse estricta para que cumpliera mis rutinas de rehabilitación y corregirme en todo momento. Aún hoy, cuando me tiene cerca, no deja de mirarme por el rabillo del ojo y está atenta para echarme una mano… Mama -le digo- “que ya puedo sólo”.

Y es que con todo esto que le tocó vivir (nos toco vivir), sacando fuerzas de no sé dónde, no descuidó llevar una casa, atender una familia, su profesión y muchas cosas más que se le pusieron por delante. Y aún a estas alturas no dejo de preguntarme, ¿cómo lo hacía? ¿Cómo era capaz de llegar a todo? Parece como si ese “otro trabajo” rutinario, agotador y no valorado formara parte de sus obligaciones, suyas y de nadie mas.

Ella siempre se ha desvivido por los demás, demasiado quizás. Se ha ocupado de dar afecto y ser el apoyo para muchos, hasta el punto de dejar de lado parte de su vida. Me pregunto si llegado el momento, ¿estaré a la altura cuando me necesite?. Espero estar junto a ella mucho tiempo para poder devolverle al menos un trocito de todo lo que me ha dado.

Nunca nadie tendrá la conexión que me une a ella (será algo solo entre los dos). Es uno de los privilegios con los que me he encontrado en la vida.

Sergio Elucam